Cuando se habla de bienes raíces en Puerto Rico, casi siempre se piensa en vivienda y desarrollo urbano. Sin embargo, hay un aspecto del territorio que rara vez entra en la conversación: el potencial de las fincas y de la tierra cuando se analizan desde una perspectiva económica más amplia.
Hablar de fincas no se limita a la producción agrícola tradicional. En distintos puntos de la isla están surgiendo modelos que combinan agricultura, ganadería, eventos, turismo y venta directa al consumidor. Esto demuestra que la tierra puede generar actividad económica sostenida cuando existe una visión clara de uso. Y en varios de los casos más relevantes que he documentado, esa visión tiene nombre de mujer.
Las Finqueras — cuando una finca se convierte en empresa
En Río Grande, Rosely Hernández-Hernández y Brenda Ayala Sullivan fundaron Las Finqueras en 2017 con una premisa clara: criar ganado de calidad, procesarlo localmente y conectarlo directamente con el consumidor. En Puerto Rico, donde la ganadería ha perdido terreno de manera sostenida durante décadas, representa una apuesta seria que merece atención.
Lo que distingue a Las Finqueras no es solo la producción. Es la construcción de una identidad. La marca, el enfoque en calidad, la red de alianzas institucionales — con el USDA, el Departamento de Agricultura, el municipio de Río Grande, el Servicio de Extensión Agrícola y el DDEC — demuestran que este proyecto nació con visión de empresa, no de subsistencia.
Las Finqueras · Río Grande, Puerto Rico
Cuando visité la finca, lo primero que captó mi atención fue la escala del esfuerzo. No es un terreno pequeño ni un proyecto improvisado. El letrero en la entrada — con los logos de todas las instituciones que respaldan el proyecto — dice mucho sobre cómo Rosely y Brenda entienden su trabajo: no como algo aislado, sino como parte de un ecosistema que requiere alianzas.
"La tierra puede generar actividad económica sostenida cuando existe una visión clara de uso. En varios de los casos más relevantes que he documentado en Puerto Rico, esa visión tiene nombre de mujer."
— César Romero Reyes · VACΛNTE PR · Abril 2026
Las Finqueras · Río Grande, Puerto Rico
Calabazas PR Fest — un espacio que se reinventa
En Dorado, Jaymie Ortiz creó algo que a primera vista parece sencillo: un festival de calabazas en una finca. Pero Calabazas PR Fest en Finca Pastoreo es mucho más que eso. Es una demostración práctica de cómo un espacio agrícola puede generar actividad económica significativa sin necesariamente producir lo que exhibe.
Las calabazas se importan desde Estados Unidos para sostener el evento. Ese detalle refleja algo más profundo: la capacidad de transformar un terreno en destino. Jaymie no está vendiendo calabazas — está vendiendo una experiencia que moviliza familias, activa emprendedores locales y genera consumo en la comunidad de Dorado cada temporada otoñal.
Calabazas PR Fest · Finca Pastoreo · Dorado, Puerto Rico
Pero antes de que todo eso suceda — antes de las calabazas, los visitantes y los puestos de emprendedores — hay algo que Jaymie hace sola y que muy pocos ven: llega a la finca cuando el pasto está alto, el terreno sin preparar, y comienza a transformarlo. Cada año, el mismo punto de partida. Cada año, la misma determinación.
Antes y durante — Calabazas PR Fest · Finca Pastoreo · Dorado
Esas dos imágenes dicen más que cualquier análisis: el valor del espacio no estaba en lo que era, sino en lo que alguien decidió hacer con él. La finca no cambió. La visión sí.
Lo que estos proyectos enseñan
Tanto Las Finqueras como Calabazas PR Fest comparten algo fundamental: nacieron de una pregunta que muy pocas personas se hacen frente a un terreno. No ¿cuánto vale? sino ¿qué puede ser? Esa diferencia de perspectiva es la que separa un activo inerte de un proyecto viable.
En una isla que importa cerca del 85% de los alimentos que consume, gran parte de la capacidad productiva del territorio permanece subutilizada — no por falta de tierra, sino por falta de criterio para leerla. El tipo de análisis que estos proyectos requieren es precisamente el que VACΛNTE PR busca proveer.
El valor de una finca o un terreno ya no está únicamente en la cantidad de cuerdas. Debe analizarse su capacidad de integrarse a una actividad económica viable, compatible con el suelo, con el entorno y con el mercado local. Rosely, Brenda y Jaymie ya lo saben. Puerto Rico no necesita más reglas sobre la tierra. Necesita mejor criterio para entender su valor y utilizarla con visión.
Fundadoras de Las Finqueras, empresa ganadera con identidad propia y conexión directa al consumidor. Su modelo integra producción local de calidad, alianzas institucionales y visión de empresa agrícola moderna en Río Grande, Puerto Rico.
Creadora del Calabazas PR Fest en Finca Pastoreo, Dorado. Convierte un espacio agrícola en un destino estacional de alto impacto que moviliza familias, emprendedores y consumo local cada temporada de otoño en Puerto Rico.